Bueno como viene siendo habitual en mi, cada vez que viajo por el mundo adelante os intento deleitar con las peripecias que me van aconteciendo. Esta vez para no faltar a mi cita voy ser fiel a mis principios y a los que me siguen.
Hoy por ser primer día, lo reservo para mí y para introduciros a una nueva reportera en esto de los blogs; y es que Lali nos va a hacer pasar ratos tan bueno como los que he pretendido dar hasta el momento.
Basta ya de viajar sólo por los mundos de Dios, una compañía tan grata como esta es imposible rechazarla. Aunque ahora por la hora que es esta durmiendo, mañana seguro que publica algo sabroso del día de ayer (por lo menos historias para contar ya hay!)
Dejándoos con los dientes largos me despido.
Arrevoire!
Bueno, como ya dije ayer, la cosa llega a su fin, hoy la cosa ha sido relajada. Acabar de recoger las cosas y pocas cosas más (entre ellas conseguir los billetes de vuelta a casa).
El avión sale a las 22h del aeropuerto de Surinam, pero hay que estar con 2h de antelación (al menos es lo que recomiendan) y casi hay una hora de viaje, pues salgo a las 7 del hotel . . . Como siempre estoy más tiempo de jarana para pillar un avión que viajando . . .
Estos días no ha habido mucha novedad, la cosa a transcurrido como estos días. Salir de currar, descansar un poco en la habitación y después ir a cenar y tomar un helado . . .
Por fin hemos terminado (mnás o menos) de hacer lo que estaba previsto hacer, siempre salen imprevistos pero bueno, esos se van parcheando según salen . . . De forma general se puede decir que la cosa está finiquitada.
Como suele ser habitual en estos casos, hay que celebrar el éxito de la misión, es por ello, que toca ir de jalada así que allá fuimos! teóricamente íbamos a uno de los sitios buenos de aquí pero bueno . . . qué deciros, no sé si pongo el listón muy alto, pero la verdad es que no están hechos para mí.
Como quien dice empieza la cuenta atrás (o por lo menos para mí), la verdad es que todavía queda lo mejor, pero en el fondo ya estoy pensando en el viaje de vuelta en volver a hacer la maleta y demás cosillas.
La verdad es que la vida aquí se lleva bien; trabajo, cena por ahí y como no con el calor que hace un heladito que además es bueno para hacer la digestión . . ., temprano a la cama y vuelta a empezar. Lo único que echo de menos es una buena juerga (que también la echaba de menos cuando estaba en Viveiro), pero bueno, todo llegará . . .